miércoles, 22 de junio de 2011

A veces tengo frío de mí.

 Cuando lavo los platos, borro sus ojos pegados.
Sus miradas acusantes.   Nunca le había echo  nada a nadie.  La noche siguiente, todo continuó con normalidad, como si la noche anterior, nunca hubiera ocurrido.   

martes, 21 de junio de 2011

Te espero en el patio trasero.


Una vez, conocí a un chico, en Berlín. 
Aún recuerdo su cara, sus expresiones. Su inseguridad impertinente al hablar. Caminamos unas cuadras, y solamente, seguimos caminando. Llegamos a una plaza, y continuamos hablando, de la vida, del aparente futuro, de hábitos, de placeres.  Me ofreció ir a su casa, amablemente. Con tranquilidad, accedí, ¿Qué era lo peor que podía pasar? ... 
Estaría encantada de contarles como sigue esta historia, pero simplemente, no lo recuerdo. 


NADIE me asegura 
que lo que veo es real,
que lo que siento es real,
que yo soy real. 

tampoco lo necesito.